TEATRO CALLEJERO
El teatro en las calles como herramienta para transformar
Un grupo de jóvenes, niñas y niños de Encarnación salieron a las calles para decir basta a la explotación de niñas, niños y adolescentes. De la mano del humor y el teatro plantearon la dura realidad que atraviesan adolescentes, niñas y niños víctimas de la explotación sexual comercial y el trabajo infantil doméstico.
El teatro callejero es una forma de llevar el teatro a las calles, las plazas, las terminales, los mercados, las escuelas o la salida de las iglesias y está diseñado para encontrarse con las personas donde están, y no para llevarlas a un lugar distante. Atraer y mantener la atención de las personas tiene algo que ver con lo que la gente espera y lo inesperado Las actuaciones pueden ser cortas, improvisadas, o ensayadas, pero siempre alimentadas de la interacción con la gente espectadora. La fuerza de los actores lograra llamar la atención de la gente y retenerla lo suficiente como para transmitir el mensaje.




Estas son algunas de las razones que movieron a la organización Kuña Roga a desarrollar en el marco de la Campaña Encarnación contra la Explotación un proceso de formación que consistió en seleccionar, organizar y capacitar a un grupo de jóvenes de Encarnación para representar a través del teatro situaciones de explotación de la infancia y la adolescencia. Con la dirección de Marcelo López el grupo pudo disfrutar de la magia del teatro, e instalar en las calles el debate sobre el trabajo infantil doméstico y la explotación sexual comercial de niñas, niños y adolescentes.
“La presentación que tiene casi 15 minutos incluye humor, algo de sátira, y mucho de drama, pues se refleja la realidad de tantos niños, niñas y jóvenes que viven en condiciones de explotación” explica Teresita Cortese integrante de Kuña Roga.
La presentaciones callejeras invitaron al público a disfrutar desde el humor las situaciones planteadas, los comentarios llegaron al final de la muestra, cuando comentaron a los actores “es verdad, esto sucede y no hacemos nada”,“ojalá se haga algo y no solo teatro”, “dónde se denuncia estas cosas”, “la gente sabe pero no denuncia” “es verdad, esto solo queda en el chisme como dice esa vecina”.
“A la gente todavía le cuesta creer que esto sucede en Encarnación, así como decimos en nuestra presentación, parece que sucede en otras ciudades, en otros países, pero no aquí”, explica Micaela Encina Moreno de 10 años que representa el papel de una criadita en una de las dramatizaciones del teatro callejero.
El teatro callejero permitió llegar a muchas personas, quienes a la vez recibían folletería, calcomanías con mensajes de la campaña.

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